Alergias en pediatría

CADA VEZ SE DIAGNOSTICAN MÁS ALERGIAS EN NUESTRO ENTORNO, Y ES EN LA INFANCIA Y EN LA ADOLESCENCIA DONDE LAS MANIFESTACIONES CLÍNICAS TIENEN SU MAYOR PREVALENCIA. LA ENFERMEDAD ALÉRGICA ES EL RESULTADO DE LA RELACIÓN QUE HAY ENTRE LA EXPOSICIÓN AL ALÉRGENO Y LOS FACTORES MEDIOAMBIENTALES EN UNA PERSONA QUE ESTÁ GENÉTICAMENTE PREDISPUESTA (“ATOPÍA”).

Dr. Evaristo Galdeano Borra. Médico homeópata y puericultor.

Según sea el órgano de choque, las enfermedades alérgicas se manifestarán con unos determinados síntomas independientemente del alérgeno implicado, y su inicio puede darse a cualquier edad.

La alergia alimentaria es la más común en niños, entre un 5% y un 8% de ellos la sufren. Se adquiere principalmente durante el primer año de vida, y llega a una incidencia del 6.8% de los niños durante los 3 primeros años. En nuestro país los alimentos más frecuentemente implicados en reacciones alérgicas en los niños son la leche de vaca, el huevo y el pescado.

También la sensibilización a neumoalérgenos, como pólenes, ácaros, mohos o epitelios animales, inician su manifestación clínica en la infancia. La dermatitis atópica, el asma, la rinitis y las manifestaciones cutáneas, provocadas por alimentos o por fármacos, son las principales entidades alérgicas con las que nos vamos a encontrar en la edad pediátrica.

La rinitis alérgica se produce por la exposición a alérgenos, afecta a entre un 10% y un
20 % de la población general y su incidencia está en aumento. La exposición de la mucosa nasal al alérgeno desencadena una respuesta inmediata tipo I, que clínicamente se podrá manifestar con picor nasal, secreción nasal anterior y/o posterior, obstrucción y congestión nasal, y estornudos. El prurito nasal es el síntoma más habitual. Menos frecuente es el prurito en paladar, nasofaríngeo o del conducto auditivo externo. El picor del velo palatino suele presentarse en la alergia a pólenes. La secreción nasal (rinorrea) puede ser acuosa o mucosa, y los estornudos son casi siempre en salvas; la obstrucción nasal persistente puede dar lugar a problemas en los oídos (taponamiento, exudados, pérdida de audición) y favorecer la aparición de sinusitis. La nariz se tapa porque los tejidos que la recubren se inflaman debido a la inflamación de los vasos sanguíneos.

LA RINITIS ES LA INFLAMACIÓN DE LA MUCOSA NASAL DESENCADENADA POR MÚLTIPLES FACTORES ALÉRGICOS, INFECCIOSOS, ESTRUCTURALES E INESPECÍFICOS.

Se recomienda extremar las precauciones especialmente si uno o ambos padres son alérgicos y, en caso de detectar los primeros síntomas sospechosos de una alergia en el niño, se debe realizar una exploración alergológica para definir exactamente a qué es alérgico y tomar las medidas adecuadas.

Las mucosas de los niños son hipersensibles: se inflaman fácilmente con los cambios de temperatura, distintos tipos de sustancias irritantes, infecciones virales, contaminación ambiental, humo de tabaco, etcétera, por lo que habría que evitar contacto con lo que pro- duce el daño en el niño.

La lactancia materna en los primeros meses de vida aumenta la inmunidad del niño y puede reducir la respuesta alérgica. (aunque no la evita en su totalidad).

Es muy importante reducir el uso de alfombras y muñecos de peluche que almacenan polvo y, por tanto, ácaros. Se recomienda además evitar el contacto con animales si se sospecha una relación causa- efecto.

Siempre hay que acudir a nuestro pediatra ante la sospecha de una alergia.

RINITIS Y HOMEOPATÍA

De una manera natural y respetuosa con el organismo y sin efectos adversos podemos aliviar los síntomas relaciona- dos con la rinitis en los niños, utilizando medicamentos homeopáticos:

La Luffa operculata es un medicamento homeopático que actúa sobre las mucosas de las vías aéreas superiores, muy especialmente en la mucosa nasal, ideal para el tratamiento de la nariz bloqueada, con frecuentes estornudos. Indicado en el coriza agudo con sinusitis y cefalea. Cubre además el catarro nasal espeso y blanco la obstrucción nasal con garganta dolorida. El medicamento produce una mejoría de los síntomas con descarga nasal suave, rinitis alérgicas, atróficas y coriza del heno. El Sambucus nigra está muy indicado para la nariz seca y totalmente obstruida con gran congestión nasal, especialmente en niños, incluso en bebés o en recién nacidos, con ruidos en la nariz al esforzarse para respirar. Cuando intenta mamar, el bebé debe soltar el pezón porque no puede respirar y está siempre con la boca abierta. El niño se despierta sobresaltado, como si se ahogara.

 

 

Ediciones Semanticas, S.L. · Ripolles, 60 · 43008 Tarragona
GPI Software - Internet & Web Solutions

Distribuido por: TAEMSA