¿Sabías que su piel respira?

LA AVENTURA DE UN BAÑO CON “PINIMENTHOL ACEITE DE BAÑO”

Numerosos profesionales de la salud están de acuerdo en los beneficios que aportan los baños y los masajes a los niños. El contacto afectuoso atenúa la irritabilidad y deja una sensación placentera, que estimula los músculos de los niños y la circulación de la sangre. Es el momento idóneo para comprobar si nuestro hijo se desarrolla con normalidad. El ritual del baño pasa a ser un momento de unión feliz entre padres e hijos.

Además el baño regulariza el ritmo del sueño que pasará a ser más largo y profundo. Un baño con “Pinimenthol aceite de baño” puede convertirse en toda una aventura para tu pequeño, si además el ambiente es relajado, con una temperatura adecuada y sin prisas. Puede suponer una forma maravillosa de comunicarse e interactuar entre padres e hijos, además de contribuir al desarrollo de los niños y reforzar las relaciones entre ambos.

EL BAÑO DIARIO ES UNA BUENA COSTUMBRE QUE AYUDA A RELAJARNOS.

En caso de resfriados, un baño caliente con esencia de eucalipto Pinimenthol Aceite de baño permite reconfortar las vías respiratorias y dormir mejor. Esto ayudará a que nuestro pequeño amanezca con más vitalidad. El baño constituye un instante lúdico único de contacto y de diversión. La mayor parte de niños adoran los juegos en el agua, que con Pinimenthol aceite de baño adquiere un atractivo color esmeralda y una inagotable nube de espuma.

Lo ideal es encontrar el momento más adecuado durante el día puesto que cada niño tiene un ritmo diferente y unas necesidades concretas. Y aunque no existe un momento determinado para el baño, lo más adecuado es mantener una regularidad en los horarios. La rutina dará seguridad al niño y le ayudará a establecer un mapa temporal. El mejor momento del baño es cuando el niño no tiene hambre, ni está enojado. Debe evitarse bañar al niño inmediatamente después de la comida: eso podría hacerle regurgitar.

LA PREPARACIÓN DE UN BAÑO FELIZ CON PINIMENTHOL ACEITE.

ELEMENTOS ESENCIALES:

1) Instaura una rutina, reserva 15 minutos cada día para compartir el baño con tu peque, en el momento más tranquilo de la jornada.

2) El cuarto de baño debe de estar a una temperatura entre 22º y 25º para que el niño no tenga frío cuando le desvistas y cuando lo saques del baño.

3) Debe tenerse a punto y al alcance de la mano todo lo necesario para el baño y para después del baño: Pinimenthol aceite de baño, una toalla, un albornoz, una manopla o esponja, un cepillo para el cabello, ropa interior de algodón y ropa de vestir o de dormir. Además para el cuidado de los ojos y oídos: bastoncillos, gasas y suero fisiológico.

4) Llena la bañera de agua y antes de meter al niño verifica con el dorso de la mano o con el codo la temperatura, aunque se comprueba mejor con un termómetro de baño. La temperatura ideal está entre 35º C y 38ºC.

5) Vierte 4 tapones (15ml) de Pinimenthol en una bañera; la temperatura más adecuada oscila entre 35º y 38º.

6) Habla con voz tranquila y agradable o canta su canción favorita.

7) Deja que juegue, ponle juguetes en el baño, mira que cumplan la normativa de seguridad europea.

8) Y sobretodo no le dejes solo ni un minuto. El baño ha finalizado, nuestro hijo está suave, se siente a gusto y contento. Una corriente de complicidad y armonía nos invade, es el efecto placentero de Pinimenthol aceite de baño. Los 15 minutos que dedicamos al baño aumentan la comunicación y nos sirven a los padres para atender a los signos no verbales de nuestros pequeños, además de aumentar los lazos afectivos entre ambos.

 
 

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