Candidiasis la pérdida de la candidez

 

 

 

 

 

 

 

CÁNDIDA ALBICANS ES, SIN DUDA, EL HONGO PATÓGENO MÁS IMPORTANTE EN LOS SERES HUMANOS.

Por Carmen Salgado. Farmacéutica. Especialista en Nutrición

Desde que nacemos nos acompaña como una amiga en la piel y mucosas de la boca, genitales e intestinos. La mayoría del tiempo este acompañamiento se tolera y vivimos en paz no padeciendo ninguna enfermedad.

Pero cuando ésta se vuelve patógena, puede provocar la candidiasis localizada, dando síntomas como candidiasis oral o vaginal. Pero también puede producirse una candidiasis sistémica, ya que la Cándida es muy inmunogénica; de esta forma, puede producir síntomas como alergias, dermatitis, asma y enfermedades intestinales como celiaquía o crohn en individuos susceptibles; es lo que hoy se conoce como “Sensibilidad crónica de la candidiasis” estando relacionada incluso con depresión, cansancio crónico y ansiedad.

Hoy en día se sabe que existen factores críticos para que sobrevenga la enfermedad. Estos han sido ampliamente estudiados y están muy definidos, son:

1. El estado inmunológico de nuestro organismo.

2. La adecuada flora intestinal.

NUEVOS ENFOQUES PARA LA CÁNDIDA

Una observación que apuntan pacientes y profesionales es que los individuos con candidiasis pueden responder a la dieta y a las intervenciones con antimicóticos pero esta respuesta suele ser limitada en el tiempo y la recaída es habitual.

El investigador Dr. Stephen Olmstead de Nevada (USA), referente mundial en candidiasis, ha encontrado una posible explicación y es que el crecimiento de la cándida en nuestro organismo se produce en forma de biopelícula. Una biopelícula es una recopilación de microorganismos (cándidas y otros hongos) encerrados en una matriz con capacidad de adherirse firmemente a las mucosas y piel. Esto genera una alta resistencia a las sustancias antifúngicas y a la dieta.

Y esta es la razón por la que, para el Dr. Olmstead, el enfoque para erradicar la cándida debería implicar el uso de enzimas, agentes quelantes y probióticos por los siguientes motivos:

Enzimas para alterar los polisacáridos que envuelven la biopelícula, esto disminuye su capacidad de adherencia.

Agentes quelantes para desestabilizar la biopelícula, ya que para su estabilidad son necesarios metales como el calcio, magnesio y hierro.

Probióticos: El uso de probióticos ha demostrado en humanos que promueven no sólo la eliminación de las cándidas, sino también de las lesiones inflamatorias gastrointestinales que ellas producen.

Un error habitual es hacer tratamientos cortos, los clínicos experimentados recomiendan un mínimo de 3 ó 4 meses con el enfoque terapéutico que incluye la toma de enzimas, agentes quelantes y probióticos.

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